
Hace ya unos días, muchos días, que se me acabó el desodorante de viaje de rigor y desde entonces vivo cada día sin él. Las veces que he intentado adquirir alguno en algún colmado o algo, no tenían (extraigo que aquí desodorante, poco, por lo menos masculino). Últimamente me apañaba con un after shave de Roma Uomo que es una delicia y no muy agresivo.
Ayer encontré este. El formato es fantástico, tan compacto, tan gris, tan masculino. Me lo tuve que llevar sí o sí.