És más o menos lo que parece. Un curasán recubierto (o cubierto, cómo se quiera cubrir o recubrir) de chocolate. Un té con leche caliente de Sri Lanka. El té ok, a mí me van los tés con leche más que los solos. El curasán, pese a que no sabía a casi nada, me lo volvería a comer.
sábado, 28 de febrero de 2009
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